La mirada se perdía estática ante semejante cúmulo de “deja vu’s”, y es que el Don que al fin optó por situarnos en el mismo lugar a la misma hora, quisó tener el detalle de enseñarnos qué pasó antes, con guiños al pasado, con personas, momentos, tantas canciones y sensaciones, para terminar de saborearnos, de quitarnos el hipo. Las sonrisas empiezan a reptar por esta aburrida pared, y el brillo que destilas huele a victoria.. ya solo pienso en coger aquel viejo tandem para terminar de conquistar el mundo, contigo…
Y es que ya nos estábamos esperando… inconscientemente, nos esperábamos…
Suena Home de Michael Bublé, una y otra vez…
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